Tomó su celular y llamó a Antonia.
- Anto, ¿Cómo estás?
- Muy bien, despertando hace poco, ¿y tú?
- Bien también, echado en mi cama hablando contigo.
- Asumo que estas relajado entonces, y ¿Para qué me llamas?
- Quería saber si tenías algo que hacer hoy en la noche.
- No, no tengo nada que hacer, ¿por qué la pregunta?
- Porque quiero invitarte a que hagamos algo, en realidad a ir al cine.
- Andrés, ¿tu invitándome a salir?, esto es nuevo.
- Siempre hay una primera vez para todo.
- Bueno, entonces te diré que si, salgamos, ¿Cómo a qué hora sería?
- Te paso a buscar a eso de las siete a tu casa y ahí vamos al cine a una función a las ocho y media.
- Ya, me parece estupenda la idea, entonces al cine se ha dicho.
- Que bueno que te agradó la idea, no vemos a la tarde entonces.
- Nos vemos, que estés bien. Un beso.
- Otro para ti, chao.
Cuando cortó aún temblaba un poco, seguía nervioso por lo que acababa de hacer, pero al menos esta vez había podido juntar la fuerza para hacerlo, estaba realmente muy feliz, iba a salir con Anto, aunque fuera solo un rato, aunque fuera solo al cine. Sabía que le gustaría llevarla a otros lugares mejores y más entretenidos, pero sus medios no se lo permitían de momento. Quizás más adelante si lo lograría, pero todo debía empezar por esta salida que tenía que ser perfecta. Arregló la ropa con la que saldría en la tarde y la dejó prolijamente ordenada sobre la silla de su dormitorio. Ese día se baño por lo menos unas tres veces, todo tenía que ser perfecto. Trato de dormitar un poco para descansar, aunque no lo logró muy bien, hace tiempo que esperaba este momento y no podía dormir.
Almorzó un poco de pollo con arroz, con algo de bebida que le quedaba en el refrigerador, y de postre comió una manzana. Leyó un poco luego para matar el día. La hora de la salida se iba acercando y él se ponía más nervioso con el pasar de las horas.
A eso de las seis de la tarde cuando ya se terminaba de vestir para salir, sonó su celular, era Antonia y el corazón se le encogió, porque en ese momento presintió que algo malo ocurriría. Contestó.
- Aló, ¿Andrés?
- Sí, Anto dime.
- Te tengo una mala noticia, no podré salir contigo hoy, tengo que estar donde Juan a las siete.
- ¿Tienes que estar donde Juan?, pero si dijiste que no tenías nada que hacer hoy.
- Así era, pero surgió esto.
- ¿Surgió esto?, y esto… ¿surgió antes o después de programar nuestra salida?
- Después.
- Entonces debiste haber dicho no.
- Pero bueno, dije sí, yo no te pregunto qué opinas, te estoy avisando que no podré salir contigo porque voy a salir con Juan hoy.
- Ya… ¿y qué harán?
- Vamos a ir al cine-
- Muy bien, excelente me parece entonces, que te vaya muy bien en el cine con Juan, que ya me doy cuenta que es más importante que yo, porque te hizo cambiar algo que habías programado antes conmigo.
- Pero, es que espero que entiendas Andrés.
- ¿Entender… que dejaste lo que nosotros habíamos programado antes por él?, no me pidas que entienda eso, porque no puedo, la única razón es que él es más importante que yo, o qué prefieres su compañía a la mía, que se yo. Es lo que hay Antonia, no voy a entender, lo siento.
- Bueno entonces no tenemos nada más que hablar.
Y luego de eso se cortó la llamada.
Andrés tiró su celular contra la pared. Los ojos se le llenaban de lágrimas pero se contuvo. Patío la silla con toda su fuerza y salió de su habitación azotando la puerta de entrada.
Caminó por las calles buscando algún bar, entró al primero que encontró. Se sentó en un rincón y pidió una cerveza. Así se fueron sucediendo una tras otra. Cuando miró su reloj ya eran la una de la mañana. Pensó en llamar a Antonia, pero no tenia su celular, recordó que lo había lanzado contra la pared. Pagó y se levantó. Como pudo llegó a su casa, aunque ciertamente no recordaba cómo. Al entrar recogió su celular del piso. Estaba prendido y no había una sola llamada perdida. Se tiró sobre su cama con ropa y todo. Y así durmió.
1 comentarios:
:( que feito... y tan tierno que fue Andres u.u
oye! me debes un cuento..!que no se te olvide :D
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