Se subió con dificultad a la micro, con el coche plegado en una mano y su bebé colgando del brazo. Viajó de pie porque nadie le cedió el asiento. Se bajó sin ayuda, desplegó el coche y puso su hijo en él. Caminó por la oscura calle hacia su casa. Llegó tarde, su marido la golpeó. A nadie le importó.
2 comentarios:
que triste, momio :/
es lindo en el fondo :P
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