Caminaba bajo la lluvia mientras ésta golpeaba contra su rostro, a lo lejos divisó a Antonia. Corrió hacia ella, ésta lloraba y el agua que caía lavaba sus lágrimas. La abrazó y le dio un beso en la frente. La tomó de la mano, caminaron el trecho hacía la casa en que se encontraba la habitación donde vivía. Entraron, enseguida le ofreció una toalla y sirvió dos tazas de café. Se sentaron alrededor de la mesa. Él acarició su cabello y ella de sonrió.
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